martes, mayo 10, 2011

... de viaje por... Copenhague (3)

Nos levantamos otra mañana más dispuestos a visitar más partes de la bonita ciudad de Copenhague. Gran sorpresa fue la mía que, después de desayunar, no encontraba mi bicicleta...

... en verdad no alquilamos ninguna porque nos movíamos o a pie o en transporte público, gracias un bono de tres días el cual permitían utilizar el transporte público a nuestro antojo y visitar la mayoría de museos y exposiciones sin tener que pagar entrada.

Así que cogimos cámara y mapa en mano para recorrer calles, ver museos, descansar en los parques... Copenhaguen invita a pasear y a disfrutar del aire libre y relajarse en espacios amplios. Estuvimos en el Museo Nacional o Nationalmuseet. Paseamos largo rato por sus galerías y habitaciones con exposiciones de arte tradicional...

Pasamos el día caminando, de museos a edificios emblemáticos, paseando por las calles, visitando Christiansborg y Amelienborg, las estancias de los reyes daneses, y también el famoso Statens Museum for Kunst o Pinacoteca Kunst... Realmente hay que esta bastante inspirado para entender según que obras.

Llegando a la noche nos quedaba una visita más por hacer. Obligada parada en Tivoli, otro de los muchos parques de la ciudad con la diferencia que este tiene atracciones de feria permanentes. Ambiente muy oriental, con edificios que imitan el estilo japonés o hindú, con una replica del Tah Majal en pleno centro del parque, y los restaurantes típicos mezclados con paradas de frankfurts y helados. Tivoli es un lugar de entretenimiento, se organizan espectáculos y conciertos muy a menudo...

Una buena manera de terminar la noche e ir a la cama con el corazón alegre.

martes, abril 19, 2011

Y más ¡en vivo y en directo!

Como colofón final, un concierto de jazz en el ya antes mencionado auditorio de la ciudad. El Black Music Festival no podía terminar de mejor manera, con una cantante y compositora de jazz que recién ganó el premio más importante que se da en música, cómo artista revelación.
Aunque el concierto se retrasó cerca de una hora... creo que esa espera accionó un mecanismo biológico para disfrutar aún más del concierto. Y ¡así fue! Una puesta en escena muy sencilla: un sofá, una botella y copa de vino encima de una mesita... y violines, piano, batería acompañando a Esperanza Spalding en el contrabajo y voz.



Será por la acústica del auditorio o será por el puro sonido del jazz... o por la dulzura de su voz, ¡el concierto fue espectacular, muy bello! Su melodía nos envolvía a todos en un manto de serenidad y de ritmo, que nos hizo estar sólo pendientes de su música y su voz, nos hizo olvidar de todo... sentados en nuestras butacas... sólo teníamos la cabeza y el corazón para escucharla a ella.

lunes, abril 18, 2011

Seguimos ¡en vivo y en directo! ...

... y el festival llegó a su fin. El Black Music Festival se terminó con dos concierto espectaculares! El primero de ellos, después de otra jornada de trabajo y obligaciones, llegó de la mano de Eli "Paperboy" Reed, joven cantante y músico, que nos ofreció un magnífico concierto de Soul y Blues. El concierto estuvo animado, a ritmo de batería, piano, bajo, guitarra y su voz contundente y a veces rasgada. Eli Reed y su banda nos ofrecieron canciones muy marchosas, muy rítmicas, con otras de más lentas y tiernas, de aquellas canciones que te dan ganas de abrazar a tu pareja... bailar con los cuerpos juntos describiendo un suave y lento vaivén... de aquellas canciones que te dan ganas de mirarla a los ojos y... susurrarle al oído un verdadero "te quiero!"...



No encontré a nadie con quien ir, mas las ganas de asistir a ese concierto me quitaron todo pudor. Fue una noche estupenda, en la que me encontré a viejos amigos... en la que no paré de bailar ni de aplaudir. Fue una gran noche para acordarse toda la vida, para acordarse de que hay mucho pequeños momentos felices de los que disfrutar.

domingo, marzo 27, 2011

Estamos ¡en vivo y en directo! ...

Ya ha llegado el tiempo de en que los días se alargan, el sol está más presente en nuestras vidas, algo más de calor. Ha llegado el tiempo de hacer cambio de ropa; los abrigos, pantalones largos, jerséis... bien guardados en el armario...

No sólo la naturaleza nos marca este cambió. Otro hecho que marca un antes y después en este ciclo es el Black Music Festival que se organiza en la ciudad. Durante un mes se organizan conciertos de Rythm & Blues, Blues, Rock, Jazz, Funk... conciertos de grupos o artistas que tocan este tipo de música... a veces rítmica, a veces profunda, a veces divertida... en definitiva de lo que llamamos música negra.

Pero, no solo por estas fechas se organizan conciertos. Durante todo el año hay una programación interesante para disfrutar de la música en todo su esplendor, para disfrutar de compañía y para disfrutar de... ese fenómeno... químico o natural... eso que tanto nos agrada a los amantes de la música en directo, esa conexión de tu a tu entre el cantante, músicos y el público.


Un claro ejemplo de esta conexión es el concierto de una artista poco conocida por estas tierras. De otra isla vino Katie Melua, cantante y compositora de ... bueno, no la podría definir en un sólo estilo de música, algunas canciones románticas pero todas bajo los estilos de blues, soul y jazz que tanto me agradan. Vino hace poco, pero su concierto lo recordaré toda la vida.
Su conexión con el público provocó varias reacciones entre nosotros: a algunos los veía bailar sin parar, otros se acercaban física y mentalmente a su pareja, otros aplaudían sin cesar y otros muchos, simplemente, observaban la belleza de su ojos, de su rostro y oían la belleza de su voz.

En definitiva, fue una buena oportunidad para hacer algo diferente a salir de copas. Un concierto siempre agrada y siempre se disfruta. Katie Melua es una cantante preciosa, con una voz aún más bella y dulce si cabe. A algunos nos cautivó, a otros nos enamoró. Detalles como este hacen que el viaje sea más rítmico y alegre y para nada rutinario.


viernes, febrero 25, 2011

... de viaje por ... Copenhague (2)

Nuestro primer paseo fue desde la Radhuspladsen (o plaza del ayuntamiento), y recorrimos toda la calle Stroget, llena de tiendas de ropa, bares de copas y paradas ambulantes de helados y ¡fruta! hasta llegar a la plaza Kongens Nitorv.

Casualmente, ese día, se celebraba una especie de mercadillo tradicional, con paradas de dulces y pastas, de venta de embutidos y paradas de frankfurts para comer.

Al otro lado de la plaza encontramos un canal con salida directa al mar y, qué sorpresa nos llevamos al ver con nuestros propios ojos ese paisaje que tan nos caracterizaba la ciudad, con las casas tradiacionales de colores cálidos.

El canal se abría al mar, bordeamos el exterior del teatro municipal y dimos con unextenso paseo desde el cual se contempla la Ópera de Copenhaguen. En el paseo, había zona de arena para tomar el sol, algún que otro chiringuito un pequeño parque con una gran fuente en medio, el cual daba al Amelienborg o el Palacio Real dónde actualmente viven los monarcas de Dinamarca. Allí hicimos un reportaje gráfico bastante extenso, a parte de descansar un poco.

Volvimos a la plaza Nitorv para comer algo y luego reemprendimos la marcha hacia el norte, para llegar a otro de los muchos parques de la ciudad, conocido como Kastellet. Un parque muy extenso, a modo de fortaleza, dónde pudimos ver algunas dependencias militares.

El día se estaba volviendo apagado. Nubes en el cielo nos hacían olvidar el día de calor y nos mostraban la realidad del norte de Europa (hablando del clima claro!). Llovió un poco, pero no nos impidió que volviéramos hacia el hotel con las piernas cansadas pero con la alegría de haber descubierto algunos rincones de la ciudad.

En el hotel descansamos un poco antes de ir a cenar, en un restaurante italiano por cierto, ya que los daneses terminan de cenar a las 19 de la tarde.