domingo, julio 08, 2012

Diario del fin... dia 200

Ya se que no es manera de llevar un diario... Pero estar todo el día pendiente de mi trabajo, de estar atento a todas las fechas límite para no retrasarme en ninguna entrega ni reunión, de atender y ayudar a mis compañeros de viaje... no deja lugar a escribir. 
Muchas noches lo he intentado. He intentado ser el último en acostarme. He intentado avanzar mis tareas aún incluso cuando las he dejado bien avanzadas durante el día. He intentado sacar voluntad para satisfacer mi afán de hacer las cosas bien... Pero siempre he claudicado a la tentación de acostarme en la cama, a dejar la realidad para sumergirme en mis sueños... sueños dónde estoy con quién quiero y dónde he alcanzado mis objetivos...

Necesito descansar... Ahora que he terminado, me acuerdo de todos los malos momentos, de cómo los hemos superado. Me acuerdo de los logros que he alcanzado y de la gente con quién he compartido mi tiempo. He pasado muchas horas dando forma al trabajo, y dejando todo bien escrito para el que siga con él lo pueda entender. Aunque esta última etapa no ha sido fácil. Me quedé solo dirigiendo el barco, tuve que ser el responsable de organizar las tareas y de hacerlas. He tenido que ganar seguridad y afrontar con mis conocimientos todas las dudas que los demás compañeros de viaje. Una cosa buena, he ido ganando confianza conmigo mismo.

Necesito descansar... La tormenta ya ha pasado y el mar y el viento soplan las velas para llevar mi barco, tranquilamente, hacia el próximo puerto. Luego tocará presentar mi trabajo, esperar a que lo acepten y exponerlo. Aún queda algo de miedo porque no se si mi trabajo cumplirá con los requisitos, pero ya no puedo dar marcha atrás después de haber luchado y sufrido tanto... 

Y por eso... Necesito descansar... Para poder afrontar el fin de mi viaje. 

domingo, abril 01, 2012

Give a big applause to Maceo Parker! We love you!

El segundo concierto... volvió. El que fue saxofonista de James Brown y lleva tiempo con su carrera en solitario. Muy buen músico, que aún a su larga edad es capaz de tocar al más puro estilo funk en todas sus canciones. Con un estilo muy elegante y formal acorde con su extensa experiencia en los escenarios.
La sala de conciertos estaba más llena que de costumbre. Se notaba que ese día tocaba un artista de mucho prestigio. ¡Y así lo demostró! Improvisando la mayoría de letras, sonidos bucales para acompañar a los instrumentos, hizo de maestro de ceremonias presentado una y otra vez a sus músicos y deleitándonos de sus buenas maneras tocando con el saxo. Poco más que decir. Escuchad esta magnífica pieza.

Ladies and Gentleman! Trombone Shorty in Live

Como cada año des de hace 12, una nueva edición del Black Music Festival ha llegado a la ciudad. Durante este mes, artistas de rock, blues, funky, jazz, han subido al escenario para ofrecernos sus nuevas o canciones más exitosas. 
De esta edición, puedo decir que he subido y he bajado el telón, porque de la variedad de concierto programados, sólo he asistido a dos de ellos.
El primero de ellos, un joven genial compositor de música de funky y soul. Con el trombón cómo principal instrumento, aunque dominando la trompeta, nos ofreció un concierto muy alegre, muy divertido, lleno de ritmo.



Algunas de las canciones tuvieron un marcado estilo funky, para bailar al más puro estilo disco, mientras que otras tenían más presencia de voz ( una voz algo similar a Lenny Kravitz) y toques clásicos de guitarra eléctrica: un estilo más tranquilo, un ritmo más pausado y elegante, de aquellas que te gusta escuchar mientras saboreas una copa y disfrutas de buena compañía. 
Un muy buen concierto, con una gran banda, y muchas muestras de saber tocar, la mayoría de canciones acabaron con el solo de algún instrumento o tocando sin utilizar los amplificadores, al más puro estilo acústico.
Una buena manera de empezar el festival.

martes, marzo 27, 2012

Diario del fin... dia 86

Ya llegué.  Después de tres intensos días de trabajo, llegué a casa... otra vez a mi despacho, en frente de mi ordenador... por la ventana oigo los sonidos del mar. ¡Que relajación! 
Han sido unos días intensos pero traigo un grato recuerdo de ellos. He podido conocer otros colegas del proyecto y establecer contacto con ellos. De dicho contacto, han salido nuevas tareas que debo realizar y, aunque pueda parecer lo contrario, me siento motivado para llevarlas a cabo y terminarlas dentro de los plazos establecidos.
El primer día fue el más duro. Nada más llegar nos presentamos cada uno de nosotros a nuestros anfitriones y cada cual explicó su parte del trabajo. Por la tarde llegaron los revisores, una mujer y cuatro hombres. Parecían bastante entendidos en el tema: hicieron muchas preguntas, aunque no parecían nada interesados o más bien poco, porque no hacían mas que atender a sus portátiles... aunque cada pregunta que hacían parecía una pregunta clave y con sentido.
La presentación se extendió mucho, no la pudimos presentar tan bien cómo hubiéramos querido. Pero a los revisores les gustó y nos dieron el visto bueno para seguir a delante.
Al final del día y con mucho cansancio encima decidí aprovechar la noche para visitar un poco la capital. Así que tomé el transporte público de la zona para visitar la zona centro y cenar algo por allí. Un ambiente muy señorial, y sus ciudadanos parecen aún viviendo en la edad de los nobles y los feudos...

Al día siguiente, y sin apenas descanso, volvimos a explicar el proyecto. Esta vez sin revisores, sin ninguna evaluación más que la de nuestro director. Cada uno explicó su cometido y sus planes para los meses venideros. Fue una jornada más intensa, pero más llevadera. Yo no tuve que explicar nada. Sólo cuando me preguntaban, en los momentos de descanso. Siempre íbamos a una cafetería puerta con puerta con nuestro lugar de trabajo. En esos momentos de descanso es cuando intercambié opiniones con los demás, cuándo realicé todo mi trabajo: dándome a conocer y conociendo a los demás. Es en esas horas dónde se es más productivo, dónde surgen las mejores ideas... Y así hasta la hora de la cena. La cena la tomamos en un restaurante de lujo, todos los compañeros de trabajo. Aunque no tuvimos que vestirnos con nuestras mejores galas, el trato fue exquisito y la comida ¡deliciosa!... 
Y seguimos la mañana siguiente, reuniéndonos de nuevo y decidiendo un mapa para seguir avanzando en el proyecto...

Miro por la ventana. En el cielo empiezas a despertar. Sólo se oyen algunos pájaros que vuelven a sus nidos. El mar está tranquilo...
Esta semana tocar organizarse de nuevo y empezar con las nuevas tareas. No van a ser días plácidos, pero me siento motivado para vivirlos.

lunes, marzo 19, 2012

Diario del fin ... dia 79

Tenía este diario algo abandonado... No por pereza, más bien por no pensar en él cuándo tenía tiempo, porque las ideas y las historias me vienen siempre cuando estoy más ocupado y no puedo dejar el trabajo para escribirlas... y para cuándo puedo hacerlo, esas ideas ya no están.

Llevo unas semanas de mucha tensión y mucho esfuerzo, trabajando muy concentrado por tener las tareas a punto. Mañana empieza una serie de reuniones, durante tres días. Nos juntamos los que participamos en el proyecto para plasmar lo que tenemos hecho y ponernos de acuerdo en como hay que seguir trabajando después. Pero también estarán presentes los avaladores del proyecto, los cuales sin su aportación económica no hubiera sido posible embarcarnos en esta travesía.
Así que mañana dejo mi estudio dónde trabajo y marcho. Cojo otro barco para dirigirme a la capital. Para asistir a esas reuniones, para exponer mis trabajos hasta la fecha realizados, para aprender y para conocer esos compañeros de trabajo.


Debo irme a dormir... pero los nervios no me dejan. No es que esté nervioso por que mis tareas estén mal. Se que mis compañeros de aquí y yo hemos cumplido los objetivos y tenemos y sabemos qué debemos presentar. Estoy nervioso por estar en un entorno de trabajo distinto, dónde surgirán muchas ideas y, muy a mi pesar y temor, no concretaremos mucha cosa. Pero me hace ilusión estar presente en esas jornadas de reuniones y trabajo. Quién sabe que nuevos contactos pueda conocer.