domingo, noviembre 04, 2007

de fiesta

Siempre hay unos días, en la vida de cada uno, para quedar, ver y charlar con gente la cual el resto del año no se tiene contacto.

El barco ha quedado anclado varios días, se ha detenido el transcurso del viaje. Las actividades rutinarias se paran o hay que compaginarlas con las actividades extra que lleva preparar la fiesta. Tocan hacer preparativos. Atracciones, paradas para vender cualquier producto o comida y chiringuitos para ir a tomar algo por la noche. Muchos compañeros de viaje salen a la calle para disfrutar de toda una variedad de exposiciones que ver, ferias que visitar, atracciones que montar... ya sea acompañados por sus parejas, por sus hijos... la fiesta mayor es un buen reclamo para salir a la calle no sólo para ir a trabajar, si no para disfrutar de los que nos acompañan un poco más de lo habitual.

También es excusa perfecta para verse con los amigos. Se reservan mesas para ir de cena, o se come en el primer sitio que tenga unas sillas y una mesa libre para ese grupo de cinco o seis amigos que no han podido reservar.
También es complicado el hecho de quedar con aquellos compañeros que hace tiempo que no se citan para salir. El hecho de encontrar pareja, tener trabajo estable, pensar en hacer una vida sedentaria aunque confortable, o de haber entablado nuevas amistades priva a muchos de mantener ese contacto de antaño.
Es agradable, sin duda, salir por la noche, beber y comer hasta que el cuerpo (o el bolsillo!) diga basta, echar unas risas, charlar y saltar o mover el cuerpo a ritmo de algún que otro concierto que acompaña la noche.
Aunque no comprendo que tiene de divertido ir al mismo sitio, hablar con la misma gente que la noche anterior cada día de fiesta. ¿Hay que salir, hay que divertirse sólo por la noche? ¿tanta diversión en pocos días? ¿no se convierte eso en monótono? ¿no hay más sitios dónde estar? Vuelve tarde para levantarte tarde y volver a salir para volver tarde, levantarse tarde... y luego has desgastado tanta diversión en poco tiempo que luego el resto del viaje te parece algo muy aburrido, sin ningún interés. Sin duda, entiendo que es un espacio corto de tiempo que vale la pena disfrutar. Sin duda, se sale de una rutina par ir a otra, aunque sea breve.

1 comentario:

Niceman dijo...

De fiesta en barrakes es cada año igual pero diferente. Recuerda que hoy entramos en la rutina semanal del desayuno con pacantes....